A ZEFERINO NANDAYAPA

 

El rumor de la tarde, el viento, el río,

convertido en un tiempo sin orillas,

es el tiempo con el que maravillas,

el rumor de la tarde, el viento, el río.

 

Y ese rumor de tarde, viento y río,

Zeferino, de nubes y de arcillas,

abre tu sol en flores amarillas

tiñendo de rumor el viento, el río.

 

Mago, desde tu mágico sonido

en colibríes de luz, gozo disperso,

das sentido a la audacia del sentido.

 

Desde esa habilidad, áspero o terso,

haces que habite azul, en el oído,

la madera sensual hecha universo.

 

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