SONETO EN G

A Abel Carlevaro

A Sergio Damián Wilson

 

Mi destino está atado a la madera.

Marimbas y guitarras, tecla y cuerda.

La memoria es un bosque que se acuerda

de polígona sal de cada era.

 

Múltiples lascas que arrojó la hera

al hogar donde el dueño le da cuerda

a la asamblea frutal que el canto acuerda.

Mi destino está atado a la madera.

 

Ahora es guitarra lo que acerco al pecho

y el río se arrebata de su lecho

con azul vocación de enredadera.

 

En mi, en la, en re, en Sol, en si y en mi,

de mi a ti, a ellos y del todo a mí.

Mi destino está atado a la madera.

 

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